Siempre había concebido la tecnología como algo que sólo los jóvenes manejarían, difícilmente veía a mi mamá y a sus amigas publicando en Facebook y teniendo más grupos en WhatsApp que yo. Por ello decidí hacer algunas reflexiones al respecto. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

No sé ustedes pero como que estas ondas cibernéticas antes yo las concebía sólo para la chaviza, pero han creado un monstruo. Al principio cuando descubrieron Facebook surgieron interrogantes: ¿Cómo que se suben las fotos? ¿la subo o la bajo? ¿Me mandó tu tía una foto de su perrito?¿Por qué tu prima sube esas fotos con su novio ya de viaje si no están casados? Llámale a tu amiga que dice que está triste, no ves que puso en el face que está deprimida.

Entonces ahí estamos nosotros dando pacientemente explicaciones de cómo es que funcionan y lo sorprendente es que aprenden bastante rápido, he ahí donde empieza lo bueno. Descubren que pueden compartir diariamente bonitos pensamientos espirituales, cadenas religiosas o desearles a todos un buen día (todos los días). Señoras: con que suban una foto de su perrito o su nieto es más que suficiente. Mejor dosifiquen sus posteos para que sean unas buenas Facebookeras y no las tengamos que eliminar.

Cada que subas alguna foto no tardarán en darle “Me gusta” y escribir un comentario estilo “qué guapa mi niña linda saludos a tus papis”. Eso sí, si subes una selfie donde juras que te ves bien y ni siquiera tu tía abuela te da like bye.

Y lo peor cuando se ponen a platicar en una foto. No señoras, no, para eso existe el inbox o el guatsop. Que por cierto se llama “WhatsApp“.

Las letras nunca son lo suficientemente grandes y será necesario poner el celular a una distancia considerable para poder enfocar correctamente. Creen que todo se puede agrandar juntando los dedos índice y pulgar para poder aplicar un buen close up a todas las fotografías. Y escriben con un solo dedito.

Lo mejor de todo, los emoticones en WhatsApp, parece ser muy divertido ilustrar todos y cada uno de los mensajes con caritas felices, changos, animales, etc.

Como ya no está de moda mandar cadenas por email ahora se mandan por chats, intentan recordarnos que somos mujeres hermosas, que valemos mucho y tienen los mejores deseos para nosotros. Eso si son señoras recatadas, porque nunca falta la mamá traviesa que comparte fotos de chicos sensuales en los grupos que tiene con sus amigas.

Parecen estar aterradas cuando les pides que te tomen una foto y al intentarlo te lo regresan inmediatamente pidiendo perdón porque “no sé qué hice pero ya me salí.”

¿Qué nos queda a nosotros? Entenderlas, cuando eran jóvenes todavía se escribían cartas en papel y si querían hablar con nuestro papá era al teléfono de casa. Así que no te desesperes, si tu madre te pide ayuda, hazlo, seguramente en el futuro nosotros estaremos en las mismas.