Para disfrutar un viaje y conocer su cultura más a fondo es muy importante probar sus platillos típicos. A continuación les mostraré algunos que pude probar en la Costa Azul, como esperaba, la comida francesa no me decepcionó en lo absoluto, estoy segura que a ustedes tampoco.

El recorrido comenzó en Niza, curiosamente me costó algo de trabajo encontrar algo puramente francés ya que la mayoría de los restaurantes ofrecen comida italiana como pizzas, paninis o pastas. Pero en mi afán de comer comida típica logré encontrar una pequeña crepería donde, por primera vez, comí una “Crêpe à la ratatouille” (crepa con ratatouille). Una masa muy delgada y suave con un relleno de huevo, verduras en salsa de jitomate y queso. Me pareció raro comer huevo a media tarde pero la combinación fue exquisita.

Crêpe à la ratatouille

Crêpe à la ratatouille

Si te gustan los mariscos Marsella es un excelente lugar para ti. La especialidad es “moules à la crème” (mejillones a la crema). Siempre podrán venir acompañadas de unas papas a la francesa que difícilmente te decepcionarán.

Moules à la crème

Moules à la crème

Siguiendo con la comida marsellesa, la “soupe de poisson” (sopa de pescado) es otra gran protagonista de la región.

Soupe de poisson

Soupe de poisson

 

La “soupe à l’oignon” (sopa de cebolla). La combinación agridulce y el pan con queso que la acompaña hace que este sea uno de mis platillos favoritos.

Soupe à l'oignon

Soupe à l’oignon

La crème brûlée es uno de postres franceses más conocidos por excelencia. Esperaba poder probarla, la sorpresa fue que al pedirla en Avignon la ofrecieron con flor de lavanda. Para ser honesta hubo momentos que el sabor era similar a mi detergente de ropa, pero es una experiencia que sin duda repetiría.

Crème brûlée à la lavande

Crème brûlée à la lavande

Te sorprenderás al ver en los menús que de postre ofrecen platos con una gran variedad de quesos. No pierdas la oportunidad de degustarlos, ¿mi favorito? El roquefort.

Platillo de quesos

Platillo de quesos