Tengo casi 28 años. Estoy en la edad en la que los anillos, los bebés y las bodas están a la orden del día. Facebook dejó de llenarse de fotos de antros y viajes, cambiando a manos levantadas con rocas o fotos de ultrasonidos.  Afortunadamente tengo a mi alrededor ejemplos de increíbles parejas casadas donde existe amor y respeto. Éstas son las que me dan algo de esperanza porque son muchos, pero muchos más los malos ejemplos de relaciones disfuncionales con las que convivo.

Ya no estamos en el siglo XIX donde lo único importante para las mujeres era casarse, conseguir a ese proveedor que te daría un techo para ti y tus hijos. Con muy buena suerte sería alguien que quisieras y que hayas elegido libremente. ¡Gracias a Dios las cosas han cambiado! Aunque no para todos. Parece increíble que en el siglo XXI, cuando las mujeres por fin estamos encontrando nuevas oportunidades, tenemos posibilidad de estudiar, tener aspiraciones, metas y el casarte puede dejar de ser el motor de tu vida, sigan existiendo historias de terror en cuanto a relaciones amorosas se refiere.

¡La cosa está terrible! Es muy común encontrar infidelidades en el trabajo, escuchar cómo hay faltas de respeto constantes y no estoy hablando sólo de los hombres, también hay mujeres que dan miedo. Parece absurdo lo preocupadas que están muchas por conseguir marido y hacer la boda de sus sueños, olvidando un importante detalle: hacer una buena selección previa del prospecto. Cuántos casos hay de niñas lindas, preparadas, con buenos trabajos y de buena familia que terminan casadas con un patán de dominio público. ¿Por qué? ¿En verdad creerán que si no se casan su vida ya se fue por el caño?

Antes era más fácil  de entender. No había oportunidades para las mujeres, si no te casabas seguramente te quedarías en casa de tus padres cuidándolos pero, ¿ahora? Con todo lo que podemos hacer ¿sigues pensando que si no encuentras rápido a tu prince charming tu vida ya se acabó? Lo que hay que pensar es que la boda dura un día, el matrimonio (en teoría) tendría que ser para toda la vida. Muchas se preocupan más por el vestido que por el marido. ¡¿Qué les pasa mujeres?! ¿En verdad creen que van a ser felices?

Por lo mismo, en la actualidad existe una cantidad enorme de mujeres exitosas, guapas e inteligentes que comparten la misma característica: ¡están solteras! ¿Por qué? Esto va en contra de toda lógica, ¿por qué no querría un hombre estar con una mujer así? Alguien que tenga un buen tema de conversación que no sea quién ya subió de peso o cuánto cuesta la nueva bolsa de Michael Kors. Lo más curioso es que estas féminas decididas e independientes sí se quieren casar, sí buscan el amor pero tienen un proceso de selección mucho más complejo y no están perdiendo el tiempo con malos candidatos. Lo peligroso es que conforme va pasando el tiempo se vuelven más exigentes porque aprenden a caerse bien a sí mismas, se dan cuenta que no necesitan a un hombre para ser felices o para tener una estabilidad económica, tendrás que llegar a su vida a darles un plus… no a complementar nada. En mi opinión sólo un hombre seguro de sí mismo y sin complejos machistas podrá con alguien así (encontralo es el problema)

Las nuevas “solteronas” le están cambiando el color al príncipe azul. Cambian físico por inteligencia y galantería por honestidad. ¿De qué me sirve tener flores y regalos? Mejor un hombrecito con huevos, perdón por el francés, pero es lo que necesitamos. Que no ande con escenas ridículas de celos o de coqueto por ahí. Como diría mi abuelita feo, fuerte y formal. Y, ¿si no lo encontramos? Pues ni modo, ya tendrás oportunidad de crecer profesionalmente, viajar, conocer nuevas personas, etc. El mundo no se acaba si no tienes pareja. Además déjenme decirles que tampoco sufrimos tanto. La libertad de salir y hacer lo que se nos da la gana está increíble.

No estamos hechas de piedra ¡claro que nos gusta que nos apapachen! Y no están cool las típicas preguntas que te hacen en tono de telenovela: “¿Todavía no tienes novio?”. La respuesta es “¡No!” Y aquí aplica el “mejor sola que mal acompañada“. Realmente prefiero mis viernes viendo Netflix en soledad que tener a un tarado a mi lado, los kilates del dedo de la mano izquierda no ayudan a ser felices a largo plazo. Agradecemos su preocupación pero no queremos que nos anden emparentando con el sobrino nieto de la tía Petra que es muy buen muchacho.

Para concluir, si te vas a casar por favor regálate unos minutos para reflexionar y pensar si estás con quien realmente quieres estar por el resto de tu vida. Los problemas del noviazgo son el enganche. En el matrimonio los tiernos defectos se incrementan y vienen retos importantes que si desde antes de matrimonearte ya sufres será mejor que vayas ahorrando para la terapia. Para las solteras, bien dicen que las cosas buenas llegan para el que sabe esperar, mientras sucede, conquistemos el mundo. 

¿Qué opinan mis niños?